lunes, 27 de octubre de 2014

La Monja


La Monja

A mediados del siglo XVI vivió María de Ávila, una mujer bonita y joven, quien se enamoró de un humilde mestizo de apellido Arrutia quien quería casarse con ella para conseguir fortuna y linaje.
Al enterarse Daniel y Alfonso, los hermanos de Doña María, se opusieron al romance. Alfonso le prohibió a Arrutia Verla pero el mestizo se negó, los hermanos decidieron darle mucho dinero con la condición de que se fuera a vivir lejos de la ciudad y él aceptó sin molestarse en despedirse de la enamorada. Después de dos años Doña María seguía en depresión y sus hermanos acordaron exclaustrarla en el Antiguo Convento de la Concepción.
Allí siguió deprimida por el mestizo y rezaba por él. Una noche no soportó más la falta del mestizo y se ahorcó en un árbol de duraznos en el patio del convento.
Ella fue enterrada ahí mismo en el cementerio del lugar. Un mes después, el fantasma de la ahorcada María acostumbró a aparecerse todas las noches reflejándose en las aguas de la fuente del convento cuando alguna novicia o monja se veía el rostro.
Las madres superiores prohibieron la salida de las monjas a la huerta después de la puesta del sol. Estas apariciones se prolongaron por mucho tiempo después. Ni muerta soportó la ausencia de su amado y salió en busca de él, matándolo para, aunque sea, estar con él la muerte ya que en vida se lo habían prohibido.




La Dama De Blanco, Guanajuato





La Dama De Blanco, Guanajuato


Cuando yo era chico, me encantaba escuchar historias acerca de fantasmas y apariciones, fueron tantas las que me contaban que las disfrutaba mucho.
El pueblo donde vivía es un poco grande, pero las casas estaban muy separadas entre si y había muchos terrenos baldíos. Donde yo vivía se tenia que cruzar un terreno muy grande para poder llegar a mi casa.
Un día, se me hizo muy tarde, serían las 10 de la noche cuando regresaba a casa, y recuerdo que al llegar a la esquina donde terminaba la calle, los perros ladraban mucho, pero era muy diferente. Algo había raro y yo lo sentía.
En el terreno había una casa abandonada, era de adobe, es decir, de tierra. Era luna llena y todo se veía muy claro, los ladridos de los perros se callaron y yo me detuve, voltee hacia la casa y me quede inmóvil, sentía como si alguien me observara. Yo miraba fijamente cuando de repente, vi que alguien se asomaba por la puerta hacia donde yo estaba. Salio primero su cabeza, después su pecho lentamente, y por fin, salio toda. Era una mujer completamente blanca y su vestido era hermoso. Su cara brillaba.
Yo empece a sentir algo extraño dentro de mi, y empece a caminar hacia mi casa, cuando voltee vi que me estaba siguiendo, pero al detenerme, ella también se detenía, si continuaba caminando, ella me seguía. Empece a correr pero ella seguía, cuando llegue a mi casa, me di cuenta que caminaba en dirección al panteón, pues quedaba a pocos metros.
Nunca más volví a ver a esa mujer, pero tampoco me he detenido a observar esa casa.

Fenómeno paranormal: La escritura automática del mas allá






Fenómeno paranormal: La escritura automática del mas allá




Un fenómeno paranormal bastante inquietante es el llamado escritura automática o dictado del mas allá. Es uno de enigmas de los fenómenos de índole paranormal mas sorprendentes y mas cuestionados.
Este tipo de comunicación escrita es la que realiza una persona viva que es poseída total o parcialmente(solo la mano) por un fantasma, espíritu o ente. La primera vez que se tuvo constancia de este tipo de fenómeno paranormal fue en el año 1913, Pearld Curran una Ama de casa británica aficionada a la parapsicologia realizando una sesion de Ouija sintió que el espíritu invocado tenia una gran predisposición a la escritura. Pearld Curran interesada por el espíritu con el que entablo comunicación en diversas ocasiones, le pidió al ente que sus comunicaciones o mensajes fueran en un Ingles mas sencillo pues este espíritu tenia un método algo poético a la hora de dar sus mensajes y se hacia bastante difícil entenderlo en las sesiones de Ouija.
La Ama de casa logro averiguar que el espíritu era una mujer Patience Worth que emigro a estados unidos siendo allí asesinada por un piel Roja, esta ente en vida tenia una gran pasión por la lectura por lo que pudo comprobar ya que le dio a conocer una novela de la época en la que vivió "Hope trubblod" tal obra fue muy conocida a finales del siglo XVII la cual fue muy popular por la critica, con un perfecto Ingles del siglo XVII. Esto después pudo ser comprobado por varios expertos del mundo paranormal los que descubrieron que la escritura automática correspondía con exactitud a la forma de escribir y las palabras utilizadas a finales del siglo XVII, lo que asombro notoriamente a los expertos.
Aparte de la historia anterior, la escritura automática o dictado del mas allá consiguió gran fama durante todo el siglo XX. Incluso fue recomendada para aliviar tensiones lo que quiere decir que cualquiera puede practicarla. Para practicar este tipo de escritura paranormal, tan solo se tiene que coger un lápiz, bolígrafo o cualquier tipo de pluma y sentarte ante una hoja en blanco esperando a que la pluma se mueva, normalmente suelen salir garabatos y es muy difícil que un espíritu se haga con tu mano para trasmitirte algo, pero es muy probable que entre los garabatos puedas ver alguna figura o escritura paranormal que puede ser algún mensaje, también se tiene que tener en cuenta que no todos los fantasmas tienen gusto por la escritura por lo que este fenómeno paranormal puede terminar en nada.
De la escritura automática ya hace cien años que se conoce, pero dentro de poco tal vez, tengamos que incluir un nuevo articulo en relación a este, con escritura automática en computadora desde el mas allá. ¿Quien sabe?



La Madre Descuidada





La Madre Descuidada

Una de las leyendas urbanas más espeluznantes que circulan desde hace años es la de una madre que accidentalmente acaba con la vida de sus tres hijos en el mismo día. Una leyenda no apta para corazones sensibles…
Natalia era una madre feliz, trataba a sus tres pequeños con gran ternura y comprensión aunque más de una vez la pudieran sacar de sus casillas. Los dos primeros de sus retoños vinieron casi seguidos 6 y 7 años y la tercera, una preciosa niñita de siete meses, que aunque inesperada, fue recibida con el mayor cariño y amor que una familia le puede entregar.
El único “pero” que le podía poner Natalia a su abundante familia era que su marido casi no pisaba su casa. Su aburrido trabajo como contable les daba una cómoda posición social pero le mantenía ocupado todo el día, e incluso cuando estaba en casa siempre estaba rodeado de papeles del trabajo. Por lo que Natalia tenía que ocuparse de sus hijos sin ninguna ayuda y en algunos momentos eso podía ser extenuante.
La noche anterior al fatídico día la más pequeñita de la casa había decidido celebrar un concierto nocturno y Natalia casi no pudo pegar ojo. Agotada y casi arrastrándose llegó a la cama a las cuatro de la mañana tras dejar a la niña en la cuna.
Cuando se empezó a quedar dormida escuchó el grito de su segundo hijo en la habitación contigua, de un salto se levantó y fue corriendo a la habitación que compartían sus dos hijos mayores y se encontró a Mario (el mediano en edad) visiblemente asustado y llorando sobre su cama. Parece que había tenido una pesadilla y del susto se había hecho pis encima, algo que por desgracia se había vuelto muy habitual desde que nació sus hermanita. El niño se había convertido en un príncipe destronado y su comportamiento dejaba mucho que desear y era capaz de cualquier cosa con tal de llamar la atención. Natalia agotada y sin pensarlo mucho, comenzó a regañar a Mario delante de su hermano Julián.
- ¡Como te vuelvas a hacer pis en la cama te voy a cortar el pipi!, ¡Ni siquiera tu hermanita me da tanto trabajo como tú!
El niño lloraba desconsoladamente mientras su madre cambiaba las sábanas y le daba la vuelta al colchón. Casi sin darse cuenta eran ya las cinco de la mañana y Natalia aún no había podido pegar ojo. El biberón de las seis de la mañana y preparar el desayuno a su marido e hijos hizo el resto. No pudo dormir en toda la noche.
Lo peor de todo es que los niños pasarían todo el día en casa, ya que estaban de puente. Una festividad que parece que no respetaban en la empresa de su marido, él cual fue a trabajar como cualquier otro día dejándola al cuidado de los pequeños durante todo el dia.
A media tarde y aprovechando que Mario, agotado por la noche anterior, se había quedado dormido en su habitación. Comenzó a bañar a la pequeña Clara. Era el momento ideal pues Mario estaba insufrible y si no le vigilaba a cada paso era capaz de incendiar la casa con tal de llamar la atención. Esa pequeña siesta le daría un respiro y la permitiría bañar al bebé un poco antes del horario habitual. Con un poco de suerte hoy podría mandarlos a dormir un poco antes y descansar.
Cuando ya sólo le quedaba lavar la cabecita a la pequeña Clara un grito desgarrador se escuchó en el pasillo. Era sin duda Mario que seguro que había vuelto a hacer otra de las suyas. Gritando y sin soltar a Clara preguntó:
- ¡¿Qué pasa?! ¡¿Mario estás bien?! ¡Julián! ¡¿Qué le pasa a tu hermano?!
Estaba a punto de envolver en una toalla a la bebé, que aún continuaba enjabonada en la bañera cuando Julián entró por la puerta y lo que vio la dejó sin habla.
- Mamá, Mario se ha vuelto a hacer pis en la cama así que le he cortado el pipi como dijiste.
El mayor de sus hijos tenía el pene ensangrentado de su hermano en una mano y unas tijeras manchadas de sangre en la otra.
Natalia pálida por lo que acababa de suceder se levantó de un salto olvidándose que estaba bañando a la pequeña y salió corriendo hacia Julián que, al ver la furia de su madre en los ojos, escapó a toda velocidad buscando un sitio para esconderse.
Aturdida, conmocionada y agotada por la noche en vela Natalia no sabía como actuar cuando llegó a la habitación de los niños y vio a Mario sobre la cama desangrándose. Tras abrazar fuertemente a Mario le cargó en brazos y bajó las escaleras camino al coche, su única opción era llevarle al hospital inmediatamente. Cada grito de dolor del niño bajaba en intensidad, la pérdida de sangre le estaba debilitando y sabía que tenía pocos minutos antes de que muriera desangrado.
Arrancó el coche y pegó un acelerón saliendo el vehículo impulsado como si diera un salto al pisar un fuerte bache y sonó una fuerte explosión. El salto pareció sacar a Natalia de su estado de shock y de repente recordó que la pequeña Clara seguía aún dentro de la bañera. En ese momento se dió cuenta de la mortal imprudencia que acababa de cometer y bajó del coche sin mirar atrás para buscar a su hija.
Por desgracia cuando llegó era demasiado tarde, la bebita de apenas siete meses no tenía la fuerza suficiente para aguantar tanto tiempo sentada sin perder el equilibrio y yacía inerte boca abajo en el agua. Los intentos de reanimar a la niña fueron inútiles y Natalia, gritando desesperada, bajó nuevamente las escaleras de su casa con su bebé en brazos camino del vehículo que la llevaría al hospital.
Pero aún le quedaba una última y macabra sorpresa, al acercarse al vehículo todo terreno que conducía, se dió cuenta de que había un brutal charco de sangre en el suelo, al principio pensó que sería la sangre de Mario, pero al acercarse pudo constatar que bajo el coche estaba el cuerpo inerte de Julián, que al parecer se había escondido bajo el todoterreno para evitar que su madre le pegase. Con tan mala fortuna que al arrancar ésta a toda velocidad una de las ruedas le aplastó el cráneo, reventándolo y desparramando sus sesos por todo el suelo y causando la terrible explosión que Natalia había escuchado un par de minutos antes.
Natalia cayó al sueño de rodillas, su cara no reflejaba ninguna expresión. Solamente se mantuvo en esa posición durante unos minutos hasta que sin mediar palabra se levantó, abrió la puerta de su coche y cargó nuevamente el cuerpo ya inerte de Mario junto al de su hermanita. Entró nuevamente en su casa.
Un minuto después bajó de nuevo, cargó el cadáver de Julián y volvió a entrar en la casa cerrando la puerta tras de si.
Por la noche, cuando el marido de Natalia llegó a su casa que estaba a quince minutos de la ciudad, se encontró el todoterreno con la puerta abierta y a medio camino del garaje, lo que le impedía aparcar su vehículo. Se acercó al coche de su mujer y se manchó el zapato con lo que parecía una viscosa mancha de aceite, cerró su puerta y se dirigió a casa en la que todas las luces estaban apagadas.
Al entrar gritó:
- ¡Natalia! ¿Dónde estáis? ¿Por qué tienes el coche en mitad del garaje?
Al dar la luz se dio cuenta de que había un reguero de sangre seca en el suelo que subía las escaleras y dirigía a la planta superior. Asustado corrió tanto como pudo para quedar totalmente impactado cuando al entrar en el baño.
Sus tres hijos flotaban sobre el cadáver de su madre que los había reunido en la bañera justo antes de cortarse las venas.
Causar la muerte de sus tres hijos fue mucho más de lo que pudo soportar.